¡Hola Tranceros!
Bienvenidos a una nueva reseña en el blog, la reseña de hoy toca partes
sensibles y explica un poco el porqué he estado tan desaparecida del blog, y
del mundo en general, pero espero que les sirva un poco para todos los que
están pasando un proceso como fue el mío. ¿Listos? Hablemos de Disciplina para
Flojos de Vicente Villela
¿Más imágenes y frases? ¡Corre a Pinterest!
¡Gracias a Ediciones Urano México por el ejemplar!
Sinopsis Oficial
¿Alguna vez has
sentido que eres una persona floja? Cuando miras a los demás, ¿sientes que
estás muy lejos de tus metas mientras todos siguen avanzando? En la actualidad
puedes encontrar información contradictoria sobre hábitos, disciplina y ocio.
Mientras algunos te dicen que puedes hacerlo todo si te lo propones y si no
descansas ni un minuto, otros abogan por la autocompasión y por seguir tus
propios ritmos. Pero ¿hay algún escenario intermedio que sea más realista?
Vicente Villela, autor de Meditación para escépticos, ofrece una propuesta
distinta, que nos lleva por un camino de autodescubrimiento para que entendamos
el sentido que le queremos dar a nuestras decisiones y acciones, para poder
mantener la anhelada constancia en una sociedad que parece exigirnos al máximo
sin darnos tiempo para nada.

¿De qué trata este
libro? Disciplina para flojos es un libro que aunque se clasifique dentro de
Autoayuda el autor insiste en varias ocasiones que no lo es, es más una guía o
una charla que el autor tiene con su lector para ayudarle a comprender qué es
la disciplina, porque una vida más disciplina nos ayuda, por qué es algo que
debe ser parte de nuestro día a día y, especialmente, porqué una vida que es
vivida con miedo y no al máximo, es una vida que no nos deja satisfechos. A lo
largo de las páginas vamos conociendo un poco de la filosofía estoica y vamos comprendiendo
porqué para vivir una vida que nos haga sentir plenos y satisfechos debemos
dejar de sentir miedo, pues este muchas veces se disfraza de pereza, flojera o
cansancio para arrastrarnos a un ciclo del que jamás salimos a no ser que
decidamos hacer las cosas aún con miedo, lo cuál la mayoría de nosotros sabemos
que no es fácil.
“…La verdadera
autoayuda está en tu esfuerzo individual por pulir algún aspecto de tu
existencia. No en lo rimbombante, en lo complaciente o en lo indulgente de
alguna frase, video o creencia…”
Personalmente solicité
este libro a la editorial porque si hay una palabra que siempre me ha definido
es “Floja”, soy ese tipo de persona que lleva años viviendo con depresión y
ansiedad, que durante muchos años no conoció la felicidad, que nunca se ha
sentido plena y que cuando pensó que todo estaba bien ocurrieron cosas que me llevaron
a un agujero muy profundo del que no podía salir, al menos así fue hasta que
hace un año aproximadamente recibí el diagnóstico que me cambio la vida y
entendí mucho del funcionar de mi cerebro y finalmente pude recibir la ayuda
que más necesitaba y conocer la felicidad y la paz. Pero todo eso que yo llamaba
Flojera en realidad era miedo, este libro me ayudo a darme cuenta, del miedo
que sentía, del terror que me daba fallar, no llenar las expectativas, las
ajenas y las propias, era el miedo de sentir que mi tiempo ya había pasado, que
ya era una persona vieja e inservible y que todas las metas y aspiraciones
pertenecían a gente joven que tenía todo el tiempo del mundo en equivocarse, yo
me había equivocado al elegir un camino, una carrera y un estilo de vida que me
llevaron a un hoyo económico, social y de salud y volverme a equivocar ya no me
era algo permitido, ya no tenía el tiempo para hacerlo. Leer Disciplina para
Flojos no se sintió como un regaño, ni como un señalamiento, se sintió como un
bálsamo en mi espíritu que me hizo ver el enorme miedo que tenía, el pavor que
sentía de volver a fallarme y de fallarle a la gente que había creído en mi, me
hizo sentir conectada a las vivencias del autor y a ver que allá afuera hay
mucha gente muy diferente que sigue equivocándose y sigue intentándolo, que a
pesar de todo siguen creyendo en ellos mismos, que el mundo es tan amplio que,
aunque a veces hay que buscarle mucho, hay muchas puertas que se pueden abrir
cuando uno se esfuerza y tiene las oportunidades para hacerlo.
“…¿Es que acaso no te
aterra verte paralizado y nunca haber hecho las cosas que te hubiera gustado
hacer? Que sepamos, no tenemos más oportunidades para vivir que esta…”
Ahora bien, en esta
reseña en específico no puedo decirles si el libro es bueno o no, más bien
puedo decirles si me ayudó o no o puedo contarles mi experiencia leyéndolo y
decirles si me ayudo a mi o no, pero esta es una valoración 100% personal, que
habla desde mis vivencias, mi vida y mis sentimientos, es más sobre sentir y “vibrar”
con el libro, por decirlo de alguna manera, y no sobre si el libro es bueno o
no, realmente creo que en este tipo de libros de no ficción, es imposible decir
si algo es bueno o malo, no se puede clasificar lo que hace sentir a la persona
que lo lee, puede resonar contigo o puede que no, pero puede que para otra
persona represente una visibilización de muchos temas que no sabían sobre ellos
mismos, y al final creo que eso es lo más valioso, conocerse uno mismo. Disciplina
para Flojos es para aquellos que no saben por donde retomar el camino, es para
aquellos que se sienten solos en un mundo donde el triunfo y la apariencia son
lo más importante, es para aquellos que la sociedad tacha de flojos e inútiles
pero que en el fondo de sus corazones tienen miedo, mucho miedo de fracasar,
que son, somos, cobardes pero queremos y soñamos con ser valiente, es un libro
para que des el primer paso y te sientas acompañado, para que aprendas a soltar
lastres, para que puedas plantearte si la existencia que tienes hoy es la misma
que quieres tener el resto de tus días. Para, y repito esta es una cuestión puramente
personal, ha sido una muy buena lectura y varias frases y palabras se quedarán
conmigo por mucho tiempo. ¡Excelente lecturas!


Y ustedes, díganme.
¿Suelen leer libros de autoayuda? ¿Cuál es aquel que mas ha resonado con
ustedes y que le recomiendan a todo el mundo?
¡Felices Lecturas!